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Logopedia

Mi hijo no pronuncia bien algunos sonidos: por qué pasa y cómo ayudarle a hablar con más claridad

Dice "pero" por "perro" o se come la "l” en playa ,“ playa "por "paya”.La rr y los sinfones con l y r son de los sonidos que más se tarda en articular. Te explicamos qué hay detrás y cómo entrenarlo en casa.

Aprendibase
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28 de julio de 2026

Le pides a tu hijo o hija que diga "perro" y sale "pero" y cuando cuenta algo con entusiasmo, tú entiendes la mitad y rellenas la otra mitad por contexto. La abuela pregunta "¿qué ha dicho?" y tú traduces sin darte ni cuenta. ¿Te suena?

Es una de las escenas más comunes en casas con niños pequeños, y también una de las que más preocupa sin necesidad: algunos sonidos son, sencillamente, de los últimos en aparecer en el desarrollo del habla. La "r" fuerte, los grupos de dos consonantes como "pl", "tr" o "bl" (los llamados sinfones), o mantener la "s" al final de las palabras, cuestan a muchísimos niños durante bastante tiempo, y no siempre porque haya algo que corregir de fondo.


En este artículo te contamos qué está pasando realmente cuando un sonido "se resiste", qué diferencia hay entre esperar y practicar, y qué se puede hacer en casa para ayudarle a ganar claridad y confianza al hablar.

Por qué algunos sonidos tardan más en llegar

Hablar con claridad exige un control muy fino de labios, lengua, mandíbula y respiración, coordinado a gran velocidad.

No todos los sonidos son igual de exigentes: los más sencillos (m, p, t) suelen dominarse muy pronto, mientras que otros, como la "r" vibrante o los sinfones, requieren movimientos más precisos y suelen consolidarse más tarde, incluso pasados los cinco o seis años en muchos niños y niñas.

Esto explica que un mismo niño o niña pronuncie perfectamente casi todo su vocabulario y, sin embargo, tropiece siempre con las mismas palabras, las que siempre llevan un sonido concreto.

Esto no es un fallo generalizado del habla, es una pieza muy específica que todavía no ha terminado de encajar y evolucionar.

Qué hay detrás de una pronunciación imprecisa

Para producir bien un sonido hacen falta varias piezas a la vez, y cuando una falla, el resultado es una sustitución, una distorsión o directamente que el niño se salte el sonido. Una de esas piezas son las praxias: la movilidad y el control fino de labios y lengua, necesarios para colocar la boca en la posición exacta que exige cada sonido.

Otra pieza clave es la discriminación auditiva: si el oído no distingue bien entre dos sonidos parecidos (por ejemplo, "r" y "d", o "s" y "z"), es mucho más difícil producirlos de forma diferenciada al hablar. Y una tercera pieza, menos conocida pero igual de importante, es la conciencia fonológica: darse cuenta de que las palabras están hechas de sonidos distintos que se pueden separar y combinar, algo que ayuda a fijar cada sonido en su sitio dentro de sílabas y palabras.

Por qué merece la pena entrenarlo, aunque "sea normal a su edad"

Que un sonido cueste a cierta edad no significa que haya que dejarlo pasar sin más: la práctica guiada acelera el proceso natural y, sobre todo, cuida algo que a veces se olvida, que es cómo vive el propio niño el hecho de que no le entiendan. Cuando un niño nota que se le pide repetir, que le corrigen en público o que sus compañeros no le entienden, es habitual que empiece a hablar menos, a evitar ciertas palabras o a ponerse nervioso antes de contar algo delante de otros.

Por eso, el objetivo no es solo "que diga bien la r", sino cuidar en paralelo la confianza para expresarse en voz alta, sin miedo a equivocarse.

Trabajar el sonido concreto y trabajar las ganas de hablar van de la mano.

Señales que conviene observar

  • Sustituye unos sonidos por otros de forma sistemática (la r por la d o la gu, la s por la z).
  • Distorsiona o se salta sonidos dentro de las palabras, sobre todo en los grupos como pl, br, tr o cl.
  • Simplifica palabras largas, saltándose sílabas o sonidos completos.
  • A veces cuesta entender lo que dice, incluso a la familia más cercana.
  • Nota que le corrigen y empieza a hablar menos o a evitar ciertas palabras.
  • Le cuesta especialmente hablar en voz alta delante de otros niños o adultos.

Cómo se trabaja la pronunciación, paso a paso

El entrenamiento de un sonido concreto sigue un orden que conviene respetar: primero se trabaja la movilidad de labios y lengua con ejercicios sencillos (praxias), después se afina el oído para distinguir un sonido concreto de otros parecidos, y solo entonces se practica el sonido aislado, luego en sílabas, después en palabras completas y finalmente en oraciones y en conversación espontánea. Saltarse pasos suele generar frustración, porque se le pide producir en frases un sonido que todavía no domina, ni siquiera de manera aislada.


Además del sonido en sí, ayuda mucho trabajar el ritmo y la velocidad al hablar: muchos niños arrastran más errores cuando hablan muy deprisa, y bajar un poco el ritmo, sin que se note como una corrección, mejora la claridad de forma notable.

Cómo trabajarlo en casa

  • Modela el sonido correcto sin exigir que lo repita, (le repites tú, el patrón correcto) sin remarcar el error ni pedirle que lo repita en el momento.
  • Dedica ratos cortos y frecuentes a juegos de praxias frente al espejo: sacar la lengua, hacerla vibrar, soplar, hacer pompas.
  • Juega a distinguir pares de palabras parecidas ("pero-perro", "casa-caza") para afinar el oído antes de pedir que las pronuncie.
  • Practica el sonido en el orden adecuado: primero solo, luego en sílabas, después en palabras y por último en frases cortas.
  • Habla despacio tú también como modelo, sin exagerar ni corregir en exceso durante una conversación normal.
  • Cuida la confianza: celebra que cuente cosas en voz alta, más allá de si pronuncia perfecto.
  • Lo más importante es motivarle a hablar y a no perder su confianza para comunicarse con los demás.

En Aprendibase encontrarás actividades y fichas pensadas para entrenar praxias, discriminación auditiva y práctica progresiva de los sonidos que más cuestan, con ejercicios pensados para cada edad y cada fase del proceso.